Hay algo adicional que quiero agregar, para complementar el blog que Fernando escribió la semana pasada. Fernando escribió “La vida da giros y da vueltas. A veces lo hace gradualmente. Otras veces lo hace de cantazo.” Me quedé pensando en esto y recordé que, en clases de danza, ballet o cualquier otra forma de baile, hacen una sugerencia para evitar marearse y caer mientras se están dando volteretas de continuo: mira a un punto fijo todo el tiempo. En nuestra nueva vida juntos (como esposos) hay sólo una cosa que nos mantiene y nos mantendrá firmes, sin marearnos, ni caer: tener nuestra mirada fija en el Jesús. Ese es nuestro punto de equilibrio. No importa cuán rápidos y drásticos han sido y serán los cambios que estamos experimentando en nuestras vidas, Dios siempre nos ha de ayudar a mantenernos de pie, firmes y fortalecidos. A nosotros sólo nos toca mantener nuestra mirada fija en nuestro Dios.

          Una de las cosas que nos ayuda a lograr esto es congregarnos en una Iglesia de sana doctrina. Hace dos domingos atrás conseguimos una Iglesia Alianza Cristiana y Misionera como a 10 minutos de nuestra casa. Las personas fueron bien amables, el pastor fue bien servicial (hasta me sirvió café), el culto fue bien ameno y la prédica nos ministró muchísimo. Además tienen un grupo de jóvenes adultos (algunos de ellos casados, al igual que nosotros) con quienes tuvimos la oportunidad de compartir el domingo pasado durante el almuerzo. A pesar de que sólo nos quedan menos de dos meses en esta ciudad, estamos contentos de que pudimos conseguir una iglesia donde pudiéramos ser ministrados.

Fotos:

Esta es una foto de la casa donde estamos viviendo. En la planta de abajo viven Lidia y Jaime (by the way, son tremendos vecinos) y en los altos vivimos Fernando y yo (es bastante más chiquito pero nos gusta mucho). La otra foto es de la calle donde vivimos, para que vean que vivimos en  un área más rural.

La Casa

La Calle

- Mariangellys