Pan. A mí me encanta el pan. Me puedo comer media libra de pan sobao fácilmente en lo que llego de la panadería a mi casa. Y anteayer tuve la delicia de comerme posiblemente el mejor pan que he probado. Quizás no era el más sabroso, ni el más suavecito (como a mí me gustan), pero definitivamente estaba entre los mejores. ¿A qué se debe esta paradójica conclusión?
La respuesta es sencilla, pero a la vez dice mucho. Al contrario de los demás panes que he comido, este fue el primer pan que hice yo mismo. Y al ser algo hecho con mis propias manos me lo disfruté más de lo normal. La experiencia de hacer pan fue una muy divertida y emocionante. Esperamos que pueda seguir practicando y mejorar mis habilidades como panadero.
El primer paso fue escoger qué pan hacer. Yo decidí preparar uno llamado Victorian Milk Bread y mi esposa decidió hacer un Baguette. Luego pasamos a comprar lo materiales que, como pueden ver, no son pocos.

Cuando ya teníamos todos los materiales listos, empezamos oficialmente a preparar el pan. Lo primero que hicimos fue preparar la levadura y mezclarla con harina.


Después pasamos a uno de los pasos más divertidos: amasar el pan. Esta es la parte donde uno se “ensucia” más las manos y casi juega con el pan. Este paso completa el proceso de mezclar los ingredientes y prepara al pan para la fermentación.


Luego pasamos al paso más largo de todos: la fermentación. En mi caso tuve que esperar como media hora y en el caso de Marian tuvo que esperar tres horas en lo que se fermentaban nuestros panes y prácticamente se duplicaban en tamaño (aunque el mío no creció mucho).


De ahí pasamos a otro paso divertido. Este fue el de darle forma al pan. Le dimos la forma que quisimos (la que especificaba nuestra receta en otras palabras) y lo dejamos fermentar otro rato más.




Finalmente llegamos al paso más esperado (e irónicamente casi el más corto): hornear el pan.


He aquí los productos finales:
Victorian Milk Bread


Baguette

Si algún día tienen el tiempo, les recomiendo esta experiencia. Les aseguro que aunque se queme el pan, les va a saber a gloria.
Yakitate Fernando
P.S. Yakitate significa “freshly baked” en japonés.
Julio 7, 2007 at 12:34 pm
Yo quiero!!!
… bueno por lo menos quiero que me enseñen a hacer pan!
…me encanta sobre todo lo parte de hacer el reguero y ensuciarse mucho…
y por supuesto de comermelo
hmmm
DIos les bendiga
Sean el uno al otro tan buena gente como el pan…
Julio 8, 2007 at 4:39 pm
wow fer y marian ya pueden abrir su propia panaderia jajajajaja. asi que ya saben lo mas importante, a donde decidan irse pueden hacer una panaderia con toda clase de pan desde el pan boricua hasta las nuevas creaciones.
nada los quiero mucho desde aca la que quiere probar sus panes
M@ri@
Julio 10, 2007 at 4:55 pm
OK, … so you pretend we see the pictures of your bread, not be able to savor them and then write something,… you guys are evil, hehehe, no hare pan pero si dire que se te quedo el palo ese que amasa hablanda o estira el pan que supongo se llama el roller. que brutal que se te dio la oportunidad de hacer tu pan Fernando, en mi gusto el que hizo Marian parece que quedaria buenisimo con unos quesos, jamon y mantequilla parkey, hmmmm, y el de Fernando con un vaso de leche, hmmmm, y me dio hambre voy a cocinar, y ahora si me puse al dia con ustedes, les escribí en los otros posteos anteriores asi que chequenlos, GB!!!!
Julio 18, 2007 at 6:15 pm
Se ven deliciosos!
Julio 24, 2007 at 9:16 am
Que bien Fernando, tomando en cuenta lo mucho que te gusta el pan! Ahora puedes hacer tu propio pan junto a Marian. Quizás en algún momento pueda probarlo… Jeje… (Hmm, maybe I could start learning to cook different things too, lol) Quisiera verlos preparar alguna de las recetas del libro grandote de “Japanese Cuisine” (o algo así, no me acuerdo del título).